Yo no soltaré de la mano a mis anhelos, por más que lo intenten. No van a matarme la moral, aunque no sean perros sino balas las que anuncian que avanzamos. Vivo. Mi amor por vos, Guatemala, vivo hasta mi muerte. Idiotas. No entienden que mientras más intimiden, más necios, más aferrados; más comprometidos. Porque esto no es por mí, de verdad que es por todos –o por la mayoría-; por ella, por la pequeña patria mía, por este paisito de mierda: por esta mierda que yo amo. Por vos, Guatemala, mi vida no será de paso. No será fracaso. Aún los desencantos, en medio de la mierda, aquí me quedo. No puedo siquiera suponer tu dolor, Pero tu dolor no es sólo tuyo. También se volvió nuestro. No puedo siquiera concebir tu ira, pero es aquí, aquí dentro, donde hay que dar la lucha. El camino es para allá. Yo no soltaré de la mano a mis anhelos. Sé que vos tampoco. José Carlos, aquí estamos. |
20.11.06
Necio
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
Definitivamente hay que mantenerse aferrado a los anhelos. Sí. Porque de otra manera sería todo un poco más ingrávido.
Lindas cosas decís.
LIndas muy lindas.
Mucha suerte. Voy a estar presente.
No estás solo en esa lucha, amigo.
Esa enjundia me gusta, muy bien!
Publicar un comentario